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VASCO XXI SOLICITA EL CONCURSO VOLUNTARIO DE ACREEDORES TRAS PARALIZAR SU ACTIVIDAD


El fracaso de los planes de venta hace inviable la operación, que podrían retomar las entidades financieras involucradas si se liquida la empresa

04.09.2013 | La nueva España/ Oviedo

Ch. NEIRA / L. S. NAVEROS Vasco XXI, la empresa creada por Jovellanos XXI para gestionar los trabajos de construcción de 106 viviendas de lujo, oficinas, aparcamiento y centro comercial en la parcela del Vasco, ha presentado la solicitud de concurso voluntario de acreedores, según pudo confirmar ayer este periódico. Tras el cese de actividad en la obra en agosto y, aunque en aquel momento fuentes de la empresa habían señalado que en septiembre decidirían si podían seguir con la operación o si, por el contrario, buscaban una vía para liquidar la sociedad, Vasco XXI tomó ya la decisión de solicitar el concurso voluntario de acreedores.
Este camino necesita todavía el visto bueno por parte de los tribunales, y aunque el escenario y el recorrido son similares a los vividos ya con la empresa matriz, Jovellanos XXI, con el Vasco hay algunas diferencias. En principio, según ha podido saber este periódico por el testimonio del personal vinculado al proyecto mientras estuvieron en marcha las obras, no hubo impagos serios en el proyecto ni hubo terceros dañados por las deudas. El problema para solicitar el concurso de acreedores parece, pues, tener más que ver con los planes de futuro y con la forma de cómo hacer frente al crédito de la operación, financiada por el Banco Sabadell-Herrero. Los planes de venta de los 106 pisos han fracasado durante el último año, y en vez de la práctica totalidad de las viviendas que tenían que estar ya vendidas a estas alturas Vasco XXI suma poco más de una docena.
Ese panorama es el que haría inviable el proyecto y el que obligaría, por tanto, ante la ausencia de cualquier indicio de reactivación de la operación, a solicitar el concurso de acreedores, al juzgar los propietarios que el futuro de la empresa es inviable.
Cabe preguntarse qué sucedería si el juez acepta ahora el concurso de acreedores en el caso de Vasco XXI. Aunque la peripecia judicial y los distintos intereses podrían modificar mucho el escenario, en principio parece muy probable que el Banco Sabadell-Herrero acabaría quedándose con la propiedad y sería, entonces, su sociedad inmobiliaria, Solvia, la que acabaría las obras y trataría de vender los pisos.
Hay que recordar que los trabajos tenían que acabar en el mes de diciembre, por lo que el proyecto se ha paralizado cuando estaba ya en la recta final. Es decir, no queda demasiado trabajo por hacer.
Pero mientras el juez decide si acepta este concurso de acreedores, otro proceso concursal, el de Jovellanos XXI, podría también afectar a la operación. A punto ya de liquidarse la sociedad, en este caso el juez tiene que determinar si el concurso ha sido culpable o fortuito. En el primer caso, las deudas de Jovellanos XXI acabarían afectando al patrimonio de otras empresas.
En la operación del Palacio de Calatrava Banesto es la entidad financiera más afectada. A la entidad, a medida que avanza el proceso, se le complica recuperar los casi sesenta millones de euros con los que financió la operación de los palacios que afectaba a las dos parcelas. El banco, según fuentes próximas a la operación, tiene una hipoteca sobre los derechos de explotación del palacio, difícil de hacer valer cuando Jovellanos XXI desaparezca y el Ayuntamiento recupere la concesión. El otro seguro sobre su crédito son precisamente las acciones sobre Vasco XXI, pignoradas a favor de Banesto. Según ha podido confirmar este periódico, la situación ha llevado a la entidad financiera a enviar varios burofax a los responsables de las empresas instándolos a responder por esta deuda.
Desde la empresa los dueños siempre han insistido, al menos en el caso de Jovellanos XXI, en que han llegado hasta donde podían y que la imposibilidad de seguir con sus planes es lo que los ha obligado a presentar el concurso de acreedores y, finalmente, llegar a la disolución de la sociedad. Ese escenario que ya se ha dado en el solar del Calatrava es el que ahora estarían tratando de evitar con el nuevo concurso en la parcela del Vasco.

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